Follow by Email

martes, 31 de enero de 2012

LA HIPÓTESIS GAIA DE JAMES LOVELOCK: LA TIERRA COMO UN ORGANISMO VIVO

LA HIPÓTESIS GAIA DE JAMES LOVELOCK


Segùn Lovelock, las pruebas demostraban que toda la biosfera del planeta tierra (o lo que es lo mismo, hasta el ultimo ser viviente que habita en nuestro planeta, desde las bacterias a los elefantes, las ballenas, las secoyas y tú y yo) podía ser considerada como un único organismo a escala planetaria en el que todas sus partes estaban casi tan relacionadas y eran tan independientes como las células de nuestro cuerpo. Lovelock creía que ese super-ser-colectivo merecía un nombre propio. Carente de inspiración, pidió ayuda a su vecino, William Golding (autor de El Señor de las Moscas), y a Golding se le ocurrió la respuesta perfecta. Así que lo llamaron Gaia.

JUAN ANTONIO RODRÍGUEZ-BARROSO (UPEL-IPB)

INTRODUCCIÓN

Con el planteamiento de la concepción “Gaia”, primero Diosa en la mitología griega y después hipótesis científica de la posmodernidad, se abre el camino del conocimiento o bien de una nueva política de vida, dejando de lado de forma muy ácida el planteamiento antropológico, en favor de una posición biocentrista (aunque discutida en parte, en este brevísimo ensayo hermenéutico).
El planteamiento de la “Teoría Gaia” que tiene como autores a James Lovelock y Lynn Margulis, no es mas que un modelo de una ecología de la mente para la dinámica planetaria y celular que debe proyectarse –según los autores- a un estado elevado de conciencia, es decir, a la búsqueda de una nueva ecología, la “ecología de conciencia”.
EL FRACASO DE LOS METARRELATOS
Toda actividad humana genera una narrativa verbal o escrita y nada más fascinante que las narrativas científicas arraigadas y es un hecho el acto inconsciente del investigador que cree que esta siendo racional con los datos observados cuando en realidad el científico no puede menos que heredar las tradiciones adquiridas de las culturas precedentes.
Se toma así, la oportunidad para citar al propio Lovelock (1995) sobre el tema en cuestión:
“...Toda narrativa es una estructuración del tiempo y, por lo tanto, todas están inevitablemente relacionadas con sistemas inconscientes de ordenamiento. De la sociología del conocimiento creada por Feuerbach y Marx hemos aprendido cómo relacionar estas narrativas con la situación económica y política de una cultura particular. Yo aceptaría sus intuiciones pero insisto en que exploraremos más profundamente. La organización del conocimiento y la organización de la sociedad están relacionadas a niveles más profundos que los de la organización de la percepción y de la conciencia. Uno puede ser kantiano y considerar sean “puros conceptos del entendimiento”, o puede ser platónico y considerar que sean formas arquetípicas del mundo inteligible las que determinan los fenómenos del mundo sensible. Yo me inclino un poco más hacia el lado platónico y considero que estas narrativas están determinadas por ideas arquetípicas de orden. Pero también me han enseñado nuestros colegas budistas, presentes aquí esta noche, que estas ideas platónicas no se deberían materializar en un empíreo celestial, que está demasiado implicadas en una “organización sujeta a códigos”, que están vacías toda solidez absoluta.
Toda cosa se funde en “sunyata”, pero no todas a la misma temperatura. Un objeto se funde bastante rápidamente, pero un arquetipo se funde más despacio y a una temperatura mucho más alta. Por lo tanto como pueden observar, soy marxista platónico y budista, un verdadero hijo del último cuarto del siglo XX...”
Lo anteriormente mencionado no son más que formas particulares de narrativas científicas o imágenes, dejando de lado toda ilusión y hasta podríamos decir revelaciones, para concretizar en ideas inconscientes de orden. Así, las narrativas científicas pueden ser tomadas por factores de convivencias para ciertos grupos, sociales, políticos o religiosos. En efecto existen dualidades en la Historia de la Ciencia en donde la narrativa científica se mezcla con lo religioso y lo político, tal como lo fue, por ejemplo, en el siglo XIX el paleontólogo francés George Cuvier creador de la teoría de la catastrofismo, que fue aceptada socialmente entonces por su orientación religiosa dado que se encargaba de explicar la diversidad biológica terrestre con conceptos como la caída del Hombre y la cólera de Yahvé .
En contraposición a esta teoría nos encontramos con el uniformismo de los autores Hutton y Lyell, (también en el siglo XIX) que ayudó al sostenimiento del Darwinismo. Para Lyell la naturaleza se comportaba igual que un caballero inglés. No había ningún trastorno vulgar o repentino que alterase el orden natural del progreso a través de la ciencia y la razón. Ahora bien, bajo la hipótesis Gaia, la Tierra y todo lo que ella haya contenido o contiene ha sido parte de un cambio permanente desde principios de la evolución del espacio exterior.
Aunque esta teoría de por sí no es nueva, sí lo es el hecho de considerar a nuestro planeta como un organismo vivo. ¿Cómo se originó esta teoría? La inició el biólogo británico James Lovelock a fines de la década de los años 60, cuando se encontraba estudiando para la NASA el régimen de intercambio de gases de la Tierra; en particular le llamó la atención que para producir 4.000 megatoneladas de oxígeno (gas oxidante)se requerían al menos 1.000 megatoneladas de dióxido de carbono (gas reductor) que sólo podían ser producidas por los seres vivos presentes en el conjunto total de la biosfera terrestre, ya que un porcentaje inmenso de la atmósfera terrestre estaba compuesto por nitrógeno, argón y otros gases raros. A Lovelock le intrigó el cómo podría haber sido la atmósfera de la Tierra hace unos 5.000 millones de años, poco antes de la aparición de las primeras formas vivas (bacterias y otros micro-organismos vivos) sobre la misma. Descubrió y formuló entonces su revolucionaria teoría de que la biosfera de la Tierra más que un resultado de los procesos naturales de los diversos ciclos de los elementos (ciclo del carbono, ciclo del agua, etc.) era el proceso mismo de la vida sobre el planeta.
Apoyándose en trabajos anteriores de fines de los cincuenta de astrobiólogos como Carl Sagan y Heinz Müller en la Universidad de Chicago, sobre la evolución de las atmósferas en Venus, Marte y otros planetas y satélites naturales del sistema solar, Lovelock formula entonces la hipótesis de que la Tierra es un sistema vivo de difícil (aunque no imposible) destrucción, pues ella ha aguantado más de sesenta grandes impactos de asteroides, meteoros y cometas a lo largo de su historia natural.
Por ejemplo, Lovelock cita el gran impacto del Cretáceo (hace 65 millones de años) cuando debido al impacto de un gran asteroide desapareció el 70% de la vida sobre la Tierra (dinosaurios y otros grandes reptiles), pero la Tierra en sí misma no sufrió un daño significativo mayor pues tenía –y tiene- la capacidad de sobreponerse a varias extinciones masivas de diversas generaciones de organismos vivos, a través de la modificación continua de sus sistemas en la búsqueda de un equilibrio no entrópico o al menos, lo más no entrópico posible. ¿Cómo? Lovelock contesta que a través del reacomodamiento de los gases de su atmósfera después de catástrofes semejantes y obligando a los seres sobrevivientes a participar en la nueva composición atmosférica.
CONCLUSIÓN
James Lovelock sostiene que la composición actual de la atmósfera, es decir, 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno y 1% de gases como el CO, el CO2, argón, etc, etc. garantizan el equilibrio homeostático del sistema, pero que si hubiera un cambio significativo de la temperatura terrestre hacia arriba o bien hacia abajo, esta composición de gases pudiera muy bien variar, ocasionando por ejemplo un aumento del oxígeno atmosférico hasta un 23% o un 24%, lo cual se traduciría en grandes incendios de vegetación en toda la superficie terrestre, debido al carácter oxidante de dicho elemento.
Ello lleva entonces, a la conclusión de que si queremos sobrevivir como actual especie dominante del planeta debemos tomar en cuenta que la Tierra es un sistema vivo, muy antiguo y bien organizado, y que si la seguimos provocando como hasta ahora hemos hecho a través de la contaminación, las explosiones nucleares, la emisión de gases destructores de la capa de ozono, etc., simplemente buscará su nuevo equilibrio ¡¡deshaciéndose de tan molestosos inquilinos!! (nosotros, los seres humanos) mediante algún cataclismo de naturaleza interna (marejadas, terremotos, vulcanismo, etc) o mediante uno que venga de afuera (mega-impactos asteroidales o cometarios) o bien por una combinación de ambos. Después de todo, ¿qué son para la Tierra los 2 o 3 millones de años que los humanos tenemos sobre ella, comparados con los 5.000 millones de años de su propia y continua evolución? Absolutamente nada

martes, 17 de enero de 2012

FRENAR EL CRECIMIENTO PARA LOGRAR LA SOSTENIBILIDAD.



jueves 8 de abril de 2010

Entrevista a Joan Surroca I Sens: Un objetor del crecimiento
• La crisis, ¿es una oportunidad? ¿Para quién?
Krinein es una palabra griega que significa a la vez crisis y oportunidad. Esta crisis no es nada trágico, depende. Puede ser un fastidio para los olvidados de este mundo, pero es una oportunidad para crecer en humanidad y para ello hay que decrecer económicamente.• O sea, que lo del “desarrollo sostenible”, un “oxímoron” que diría Arcadi?.No es posible la cuadratura del círculo, como muchos embaucadores nos quieren hacer creer. La crisis actual es una crisis coral: económica, ecológica, financiera, de valores, política, religiosa… Aquí hay tres novedades: por primera vez en la historia de la humanidad, el planeta no puede abastecer nuestras demandas; los logros científicos sin su correspondiente control ético pueden conducir a una catástrofe, y la carrera armamentística, con 27.000 cabezas nucleares almacenadas, tiene el potencial para hacer desaparecer la humanidad y la vida toda del planeta. Saber conducir estos tres grandes retos inéditos sin que medie una tragedia requiere, además de la siempre necesaria suerte, un cambio fenomenal.• ¿Existen alternativas solidarias a la crisis?La alternativa hay que saber buscarla entre todos. No hay lugar para iluminados o populistas (el gran peligro actual). Necesitamos debate, participación, transparencia, renovación política en los personajes y en sus formas. Si participamos, ganaremos la partida, pero hay un empeño enorme para dejarnos permanentemente drogados, atontados. No hay lucidez porque no hay reflexión. No se dispone de tiempo para dejar hablar al silencio. El debate, tan necesario, desaparece porque algunos confunden la democracia como algo que confiere a los elegidos una especie de superioridad automática. No escuchan mientras ocupan el cargo. Las próximas crisis aparecerán cada vez más a menudo y serán más difíciles de superar. Desde mi punto de vista no hay otra salida que un cambio profundo de los valores. Tolstoi lo dejó muy claro: “Todos queremos cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.• ¿Qué relación tiene el decrecimiento con la crisis sistémica actual?El planeta se halla en una situación muy delicada, en estado de emergencia, porque el sistema se basa en el consumismo enfermizo para poder subsistir. Si todos consumiéramos con la misma voracidad que los habitantes de Estados Unidos de América, necesitaríamos cinco planetas para abastecernos y colocar los deshechos. Hoy hablamos de ecocidio porque cada día desaparecen entre 50 y 200 especies animales y vegetales entre otras irresponsabilidades humanas. Pero también es un verdadero genocidio lo que la humanidad lleva a cabo. ¿De qué otra forma llamar al hecho de que cada día mueran 60.000 personas por no tener lo esencial para sobrevivir? Mantener este ritmo de consumo implica asegurarse nuevos puntos del planeta para extraer energía y materias primas. Y esto se hace provocando guerras y conflictos entre culturas.• Lo que le viene de perlas a los mismos culpables de generar esta situación, ¿verdad?Claro, los generadores de esta dinámica infernal, tienen así pretextos para cercenar libertades, imponer controles, sembrar miedo, cambiar los sistemas educativos y anular las voces críticas en sus medios de comunicación. Si ahora la demanda humana está superando la biocapacidad, es obvio que nos preguntemos: ¿Qué ocurrirá cuando los países emergentes como China, India o Brasil, quieran emular nuestras cotas de consumo? ¿Cómo pensar que nada va a ocurrir cuando a principios del siglo XIX la población mundial era de 1.000 millones de personas, ahora somos 6.800 millones y el año 2050 es posible que superemos los 10.000?• Define esa filosofía del decrecimiento en dos o tres puntos.Primero: disminuir la producción económica y así lograr una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza. Segundo: favorecer un mejor entendimiento entre los seres humanos. Tercero: un reparto de los frutos de la Tierra equitativo.• ¿Algo más a tener en cuenta?Sí, que el decrecimiento es un movimiento que no admite liderazgos, ideologías cerradas, ni banderas a seguir. Es más bien un marco que da acogida a todas las personas y grupos alternativos al actual sistema capitalista.• ¿Qué tiene que ver el decrecimiento con eso de la huella ecológica?La Huella Ecológica es un parámetro que sirve para medir objetivamente la demanda de la humanidad sobre la biosfera en términos del área de tierra y mar biológicamente productiva requerida para proporcionar los recursos que utilizamos y para absorber nuestros desechos. Puede hacer referencia a todo el planeta o bien limitarse a calcular un área concreta, sea un estado, una región o una ciudad. Gracias a ella podemos tratar con mucha más fiabilidad los temas de sostenibilidad. La Huella nos muestra, como una fotografía, la realidad y al ver los resultados tan preocupantes, han nacido grupos de apoyo a este movimiento no muy definido y plural que es el decrecimiento.• Pero el decrecimiento no plantea volver a la época de las cavernas, ni vivir peor, ¿cierto?Al contrario, una sociedad que apueste por la sencillez voluntaria se verá beneficiada automáticamente por un sin fin de satisfacciones. Disminuirán las preocupaciones y neurosis propias de la sociedad competitiva hasta el extremo, consumista sin fin y sin tiempo para gozar de las vivencias que dan sentido a la existencia. Olvidamos que el ser humano, además de unas necesidades básicas materiales, tiene que satisfacer necesidades inmateriales. Nos cuesta más comprender estas últimas porque son necesidades intangibles, abstractas. No tenemos medidores para saber cómo vamos de afecto, creatividad, reconocimiento, disfrute de la amistad, etc.• O sea que tenemos que replantearnos nuestro sistema de vida, porque ya no tenemos margen y la tierra parece que ya dice ¡Basta!Exacto. No hay margen, y cuanto más tardemos, más cargaremos sobre las espaldas de las futuras generaciones el esfuerzo que requiere reequilibrar nuestros excesos. Deberíamos tener más despierta la responsabilidad intergeneracional. Hay que tener respeto hacia los que nos precedieron y nos dejaron un mundo habitable y respeto hacia las generaciones que tienen derecho a un planeta bello y equilibrado. La velocidad de nuestro tren de vida es tan exagerada que, aunque se diera el caso de ponernos de acuerdo para llegar a unas formas de vida más humanas, el frenazo duraría muchos años antes de que lográramos superar la fase del endeudamiento ecológico.• Vamos, que de recuperarnos en este siglo, después del fracaso de la cumbre de Copenhague, nada.En el mejor de los casos, se hablaba de que hasta el año 2040 la Tierra no producirá nuevamente por encima de la demanda y, por tanto, no estará en condiciones de volver a generar un saldo positivo de su biocapacidad. Pero efectivamente hoy son unas probabilidades harto difíciles dada la poca capacidad para coger el toro por los cuernos, que hemos visto en las cumbres recientes.• ¿Cabe el decrecimiento dentro del capitalismo?El decrecimiento, no se entiende dentro del sistema capitalista porque éste se basa en crecer infinitamente y no puede parar. Es como quien va en bicicleta; puede mantener el equilibrio parado unos segundos, pero al final pondrá un pie en el suelo. Dejar de crecer económicamente quiere decir crecer en otros sentidos.• ¿Entonces habrá que trabajar menos, por ejemplo?Nuestra cultura se basa en el trabajo como realización. Pero el trabajo no es la vida. Es una obviedad que no tenemos tiempo para nada: la familia está pagando muy caro este modo de vida. No hay tiempo para la educación de los hijos, todo se traslada a la escuela y claro está que la escuela no puede suplir lo que es propio del ámbito familiar. Las generaciones de los mayores no tienen contacto con los pequeños y esto es simplemente un despilfarro que no nos lo podemos permitir. Los abuelos siempre han transferido a los pequeños una serie de valores que son muy útiles para su buen desarrollo. No hay tiempo para la creatividad ni para la celebración. Una sociedad que reduzca drásticamente la jornada laboral volverá a poner su metrónomo al compás humano. Mi esperanza es observar que cada vez hay más grupos, aún minoritarios, que prefieren una vida más sosegada aunque sea ganando algo menos y viven mucho mejor.• ¿Es suficiente con que revisemos individualmente nuestro consumo?Revisar nuestro consumo es un ejercicio de responsabilidad. Cada persona puede mejorar ciertos hábitos y debería hacerlo como si de ella dependiera la salvación del planeta. Pero, con ser imprescindible no es suficiente. Si no hay conciencia social puede aparecer el llamado efecto rebote, es decir, en mi casa pongo bombillas de bajo consumo, construyo una cisterna para recoger aguas pluviales, instalo placas solares en el tejado, cambio mi caldera por otra de biomasa, etc., con lo que produzco unos efectos ecológicos beneficiosos y, además, me ahorro dinero; pero si con ese dinero ahorrado como resultado de unas buenas prácticas, cojo un avión al Caribe, con el CO2 emitido, habré superado muchísimo todo el que con tanto esfuerzo había reducido durante el resto del año. Lo sensato es que en lugar de primar los ingresos se priorice el tiempo libre (siempre que se tengan las necesidades básicas cubiertas, claro está). Ganar algo menos que ponga coto al consumo para gozar de la vida en actividades que no tienen ningún coste y son las más gratificantes.• ¿ Entonces es primordial un cambio en la producción?.Claro que no es suficiente reducir el consumo porque, si no hay soluciones políticas, la ciudadanía se desmoraliza y difícilmente hará un esfuerzo ahorrativo en el consumo, excepto los militantes que son minoría. Si Copenhague ha sido un fracaso a pesar de la urgencia que había en variar las políticas, ¿cómo van a pedir cambios de hábitos a los ciudadanos? Si pretendemos que la micro economía funcione también hay que dar ejemplo desde lo macro. Es más, los políticos mandan mensajes absolutamente contradictorios. Para salvar la crisis, dicen siempre que pueden, hay que consumir. O sea que sí hay que cambiar la producción. Si variar el consumo es harto difícil, mucho más es construir una nueva sociedad basada en otro sistema productivo. Precisamente porque median intereses egoístas de los grandes grupos económicos multinacionales que rigen la política real de los estados. Algunas multinacionales facturan más que el PIB de algunos países. Sólo podremos hacer frente a estos colosos si nos damos cuenta que hay que movilizarse, salir a la calle para poner fin a la más cruel de todas las guerras.• ¿ Concreta algunas propuestas mas y dinos si podemos ser optimistas de cara al futuro?.Repartir el trabajo para evitar, además de los beneficios comentados, una sociedad dual con la mitad de los ciudadanos en permanente situación de trabajo precario o en paro. Modificar los sistemas de transportes, que eliminen grandes trayectos innecesarios, tanto de personas como de mercancías. Favorecer la relocalización de la producción de bienes agrarios, industriales y de servicios. Impulsar una publicidad que se limite a la información de los productos y no a la incitación permanente. Limitarse a las energías naturales, especialmente la solar… en fin, los resultados serían unos sistemas de vida bien diferentes a los que ahora conocemos. Pero hay que confiar porque también se superaron sistemas tan arraigados en su día como el esclavismo, el feudalismo, el mercantilismo… Nadie querría ir para atrás. Hay que mirar el futuro y, si logramos dar una buena respuesta a esta crisis, seguro que a las futuras generaciones les espera un porvenir mucho mejor que nuestro presente.• Poca gente sabe que eres de los pocos o el único que ha ganado una sentencia por tus demandas sobre la Objeción fiscal, ¿Qué te supuso y qué piensas hoy?Que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya dictaminara por primera vez una sentencia quitándome la culpabilidad y eximiéndome de pagar las multas por mi objeción a que mi dinero vaya al ejército, es un pequeño paso que debería animar a muchos, pero la Objeción fiscal es algo político; porque la ética no puede ceñirse a la casuística y encerrarla en mi pequeño mundo. Desde luego que no quiero que el gobierno español siga destinando estas cifras inmorales en sus presupuestos para favorecer el crecimiento armamentístico, pero claro está que no lograremos avances significativos sin una movida muy fuerte de la ciudadanía.Nuestro agradecimiento por compartir su sabiduría y terminamos con una última reflexión. Joan nos confesó que él quisiera ser como el buen samaritano que presta auxilio al desvalido, al extranjero, al sin papeles, o a los pequeños de este mundo, sin olvidar a los que sólo tienen fortunas materiales y sufren la miseria espiritual o la tiranía de la egolatría, que son –

domingo, 15 de enero de 2012

HACIA UNA ECONOMIA VERDE.



Preámbulo




Cuando se cumplen casi 20 anos desde la ultima Cumbre de la Tierra, los paises se encuentran de nuevo rumbo a Rio, aunque el mundo ha cambiado mucho desde 1992.
En aquel entonces, apenas se vislumbraban algunos de los retos emergentes a lo largo del planeta, desde el cambio climatico y la desaparicion de especies, hasta la desertificacion o la degradacion de las tierras.
Actualmente, muchos de aquellos problemas aparentemente remotos son ya una realidad y plantean serios obstaculos tanto para la consecucion de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas como para la prosperidad, o incluso la supervivencia, de cerca de siete mil millones de personas − que seran nueve mil millones en 2050.
Rio 1992 no defraudo al mundo, ni mucho menos. Aporto una vision e importantes piezas del mecanismo multilateral necesario para crear un futuro sostenible.
No obstante, esto solo sera posible si los pilares ambiental y social del desarrollo sostenible reciben el mismo trato que el economico; si los motores de la sostenibilidad, a menudo invisibles, desde los bosques hasta las fuentes de agua dulce, tienen el mismo peso, si no mayor, en la planificacion economica y del desarrollo.
Hacia una economía verde es una de las principales aportaciones del PNUMA al proceso Rio+20 y al objetivo general de luchar contra la pobreza y promover un siglo XXI sostenible.
El informe presenta argumentos convincentes, desde una perspectiva economica y social, para invertir el dos por ciento del PIB mundial en enverdecer diez sectores fundamentales de la economia con el fin de orientar el desarrollo y los flujos de capital publico y privado hacia actividades con bajas emisiones de carbono que sean eficientes en la utilizacion de los
recursos.
La transicion puede catalizar una actividad economica de al menos un tamano comparable al del modelo actual, pero con un menor riesgo a las crisis y a los impactos cada vez mas inherentes al modelo actual.
Las nuevas ideas son, por su propia naturaleza, perturbadoras, pero mucho menos negativas en comparacion con un mundo en el que empiezan a escasear el agua potable y las tierras fertiles, con el telon de fondo caracterizado por el cambio climatico, los fenomenos meteorologicos extremos y una creciente carestia de recursos naturales.
La economia verde no favorece a una u otra corriente politica, ya que es pertinente para todas las economias, tanto las controladas por el Estado como las de mercado. Tampoco pretende ocupar el lugar del desarrollo sostenible. Mas bien, es una forma de alcanzar dicho desarrollo a nivel nacional, regional y mundial, estando en consonancia e incluso ampliando la aplicacion del Programa 21.
La transicion a la economia verde ya esta en marcha, como se subraya en este informe asi como en una amplia serie de estudios complementarios elaborados por organismos, paises, corporaciones y organizaciones de la sociedad civil.
El objetivo ahora es aprovechar al maximo dicho impulso.
Rio+20 constituye una oportunidad real de ampliar y fortalecer los “brotes verdes”. Con ese objetivo, el presente informe no solo ofrece una hoja de ruta hacia Rio, sino mas alla de 2012, cuando una gestion aun mas inteligente del capital natural y humano del planeta determine finalmente la creacion de riqueza y el rumbo del mundo.
Achim Steiner
Director Ejecutivo del PNUMA
Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas
El texto completo en: