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lunes, 28 de diciembre de 2009

LA MENTIRA SOBRE EL CALENTAMIENTO GLOBAL


la gran estafa del calentamiento global (versión completa, no censurada)
1:15:56 - hace un año
Increible documental... Este es un documental, producido y emitido por el Canal 4 en Gran Bretaña en 2007. Más evidencias de que la teoría del Calentamiento Global causado por el hombre es un engaño. Las aceptadas teorías de que el hombre es el causante del calentamiento global son “mentiras” que demandan un nuevo y polémico documental de televisión. “La gran estafa del Calentamiento Global” –apoyado por eminentes científicos- está llamado a convulsionar el aceptado consenso de que el cambio climático está causado por el hombre. Nos mostrará un grupo de respetados científicos atacando a la “propaganda” que ellos alegan está matando a los pobres del mundo. Incluso el cofundador de Greenpeace, Patrick Moore, es mostrado reclamando que los países africanos deberían ser animados a producir mas CO2. Nadie en el documental defiende la teoría del efecto invernadero, sin embargo reivindican que el cambio climático es natural, ha estado ocurriendo durante años y el desprendimiento de hielo de los glaciares sucede precisamente en la primavera, tan normal como que las hojas caigan en otoño. “Es fundamental una polémica y nosotros esperamos molestar, pero esta es la controvertida programación por la que Canal 4 tiene fama.” El controvertido director Martin Durkin dijo: “Tu puedes ver las incoherencias con la ciencia del calentamiento global, pero la gente no te cree, son necesarios diez años para conseguir este objetivo.” “Pienso que se recordará en la historia como el primer capítulo en una nueva era de las relaciones entre los científicos y la sociedad. Los científicos legítimos -gente con títulos- son los chicos malos.” “Es una gran historia que va a causar polémica” “Es muy raro que una película cambie la historia, pero pienso que este es un punto de inflexión y en cinco años la idea de que el efecto invernadero es la principal razón del calentamiento global será visto como una total gilipollez.” global warming...calentamiento global, mentira, lie
Increible documental... Este es un documental, producido y emitido por el Canal 4 en Gran Bretaña en 2007. Más evidencias de que la teoría del Calentamiento Global causado por el hombre es un engaño. Las aceptadas teorías de que el hombre es el causante del calentamiento global son “mentiras” que demandan un nuevo y polémico documental de televisión. “La gran estafa del Calentamiento Global” –apoyado por eminentes científicos- está llamado a convulsionar el aceptado consenso de que el cambio climático está causado por el hombre. Nos mostrará un grupo de respetados científicos atacando a la “propaganda” que ellos alegan está matando a los pobres del mundo. Incluso el cofundador de Greenpeace, Patrick Moore, es mostrado reclamando que los países africanos deberían ser animados a producir mas CO2. Nadie en el documental defiende la teoría del efecto invernadero, sin embargo reivindican que el cambio climático es natural, ha estado ocurriendo durante años y el desprendimiento...todo

domingo, 8 de noviembre de 2009

Reportajes

Samsø, una isla más allá de la fantasía
Por Julio Godoy, enviado especial


Turbinas eólicas en el Mar del Norte, vistas desde la isla de Samsø.
Crédito: Cortesía Academia de Energía de Samsø
Una pequeña isla en el Mar del Norte experimenta un modelo de producción y consumo de energía que podría dar respuestas en materia de combate al cambio climático.



TRANEBJERG, Dinamarca, 2 nov (Tierramérica).- En la isla danesa de Samsø, ejemplo excepcional de autosuficiencia energética, hasta la leche vacuna ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del recalentamiento planetario. Samsø, apenas 114 kilómetros cuadrados habitados por poco más de 4.000 personas, está situada en la bahía de Kattegat, en el Mar del Norte, unos 120 kilómetros al oeste de Copenhague.

Su merecida reputación se debe a que genera toda la energía que consume mediante turbinas eólicas y paneles solares.

Desde que en 1997 Samsø ganó una competencia nacional para constituirse en comunidad prototipo en el uso de fuentes energéticas renovables, los samsingers, como se llaman sus habitantes, revolucionaron todos los aspectos de su vida cotidiana para contribuir a la eficiencia ambiental.

Esta búsqueda es tal que incluso la producción de leche vacuna es parte del sistema de aprovechamiento energético.

Al momento del ordeñe, la leche vacuna tiene una temperatura de unos 38 grados y debe ser enfriada inmediatamente a unos tres grados. Algunos productores lecheros de Samsø acoplaron al tanque colector un mecanismo de transferencia de temperatura para impedir que ese calor se disipe en el aire, lo que permite emplearlo en la calefacción de sus viviendas.

Por ahora, y a pesar de su ingenio, los ganaderos no tienen solución para el metano y otros gases invernadero generados por la digestión vacuna. Pero están estudiando el sistema aplicado en una granja modelo en la península de Jutlandia, que recicla los gases y desperdicios de la cría de cerdos y los emplea como fuentes de energía y fertilizantes para cultivar tomates.

Si bien la transferencia de calor de la leche vacuna a la calefacción hogareña es un componente marginal del sistema de generación energética de la comunidad de Samsø, ilustra los esfuerzos de la isla para mejorar su equilibrio con la naturaleza.

La pieza maestra del sistema son 11 turbinas de viento, que generan un promedio de 28.000 megavatios anuales, suficientes para suministrar electricidad a toda la comunidad, alimentar todo el servicio de transporte colectivo de la isla e incluso generar un excedente de 10 por ciento para vender a otras regiones danesas.

Los beneficios económicos de esa venta se reinvierten en el sistema local de energía renovable.

No es que los samsingers hayan desterrado los automóviles y otros medios de transporte tradicionales. Por ejemplo, los tres ferries que comunican la isla con tierra firme consumen 9.000 litros de petróleo por día. Aun así, Samsø vende más energía limpia al continente que la que compra en forma de combustibles fósiles.

La comunidad está dispuesta a experimentar con vehículos eléctricos. "Las distancias aquí son muy cortas, de menos de 50 kilómetros", dijo a Tierramérica Søren Hermansen, director de la Academia de Energía de la isla y pionero de la revolución ambiental local.

"Si la batería de un automóvil eléctrico puede acumular energía para, digamos, 120 kilómetros, entonces se convierte en un acumulador, que nos permitiría no vender nuestra energía limpia y utilizarla aquí".

Los agricultores han adaptado los motores de tractores y otros vehículos para que consuman etanol u otros combustibles destilados de la vegetación nativa, como la colza.

Samsø dispone asimismo de cuatro generadores a combustión de paja, abundante en el territorio. Los generadores son duales: producen calor y electricidad, lo que contribuye a aumentar su eficiencia. Muchos hogares han instalado paneles solares, calefacción geotérmica y calderas alimentadas con biomasa o madera tratada para eliminar las emisiones de carbono.

Al uso de energía renovable se añade la voluntad de los samsingers de reducir su consumo eléctrico.

Jytte Nauntoft, propietaria de una tienda de aparatos eléctricos en Tranebjerg, la ciudad más importante de la isla, dijo a Tierramérica que todos los hogares disponen del equipo necesario para la vida cotidiana, desde refrigeradores y lavadoras hasta televisores. “Pero como la electricidad es muy cara, la gente aquí compra los modelos más básicos y más eficientes”, explicó. Este complejo sistema de generación y de ganancias de eficiencia llevó a la isla de ser 100 por ciento dependiente del petróleo y del carbón en 1997, al principio del experimento, a ser energéticamente autárquica en 2003, utilizando sólo recursos renovables. Desde 2007, tampoco emite gases de efecto invernadero.

La certificación del balance energético estuvo a cargo de la estatal agencia danesa de la energía y de la consultora Planenergi, coautoras de la evaluación de 2007.

Esos logros se evalúan según la densidad energética, que mide la cantidad de energía ideal a generar por unidad de área. Para el caso de Samsø, esta densidad debe ser de por lo menos dos vatios por metro cuadrado.

“Samsø alcanzó esta densidad a finales de 2008”, dijo Hermansen a Tierramérica.

El éxito del experimento es tal que la isla es visitada frecuentemente por funcionarios de gobiernos extranjeros, expertos ambientales, periodistas y estudiantes de todo el mundo.

Así llegaron un grupo de visitantes del foro de la Organización Global de Legisladores para el Equilibrio Ambiental (Globe), que se celebró el 24 y 25 de octubre en Copenhague con el fin de reforzar el impulso político a un tratado climático que debería alcanzarse en diciembre, en la misma capital de Dinamarca.

En el encuentro de Globe participaron parlamentarios del Grupo de los Ocho países más poderosos (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia) y las naciones emergentes Brasil, China, India, México y Sudáfrica, Australia, Corea del Sur y la anfitriona Dinamarca.

Hermansen relató a Tierramérica que, en una reciente visita a Samsø, el embajador de Egipto se quejó de que la isla era muy pequeña para constituirse en ejemplo mundial.

“¡Cuatro mil habitantes! Esta isla representa menos de tres bloques de viviendas de El Cairo”, dijo el diplomático, a lo que Hermansen respondió: “Usted no tiene que revolucionar todo el sistema energético egipcio de inmediato. Quizás debería empezar por reformar tres bloques de viviendas en El Cairo”.

Aparte del sistema energético samsinger, Hermansen también transformó el famoso lema ecologista: “Piensa globalmente, actúa localmente”.

“Lo que cada uno de nosotros tiene que hacer es pensar en términos ambientales locales, y actuar localmente. El resto se resuelve por sinergias”, señaló.

Jörgen Tranberg, uno de los productores que utiliza el calor de la leche de sus 150 vacas para calentar su casa, desarrolla la idea de Hermansen.

“Cada lugar tiene sus particularidades. Dado que en Noruega abundan las cataratas, los noruegos generan mucha electricidad con represas. En Samsø siempre hemos quemado la paja, que abunda en la isla. Pero antes la quemábamos al aire libre. Hoy la quemamos en calderas altamente eficientes”, dijo Tranberg a Tierramérica.

El productor agropecuario apuntó que es necesario ver más allá del precio aparente de los combustibles. “A primera vista, los combustibles más baratos son el petróleo y el carbón. Pero ambos tienen muchos costos ocultos, no expresados en el precio del mercado”, agregó.

Uno de los factores que contribuyó a hacer de Samsø un éxito es la participación de los habitantes. Según Hermansen, cuando el proceso comenzó en 1997, él ya estaba convencido de sus posibilidades.

La clave, se dijo entonces, era convencer a la comunidad de participar económicamente en la revolución. Y funcionó. Hoy, los habitantes son propietarios privados de las turbinas eólicas, de los paneles solares y del sistema de calefacción comunal de Samsø.

martes, 8 de septiembre de 2009

TEMAS AMBIENTALES

LA ISLA DE LA BASURA GLOBAL
En busca de la "isla de la basura"


Este fin de semana parte desde San Francisco, Estados Unidos, un equipo de científicos, ambientalistas e innovadores en busca de una de las islas más siniestras que existen en el planeta.

Bautizada por algunos como "la isla de la basura" o el "parche de basura del Pacífico Norte", se trata en realidad de un remolino de desechos formado por más de seis millones de toneladas de plástico, que flota a la deriva entre California y Japón.

Fue descubierto en 1997 por el oceanógrafo Charles Moore, quien haciendo caso omiso a las recomendaciones de evitar esta zona poco propicia para los marineros por la falta de vientos y corrientes, decidió tomar esta inusual ruta.

A lo largo de su viaje Moore se topó con trozos de botellas, bolsas plásticas, jeringas y una multitud de otros objetos plásticos reconocibles y no tantos, ya que por la acción del sol y los vientos, este material se desintegra en fragmentos diminutos que permanecen durante años flotando a merced de las corrientes marinas.

La desintegración del plástico en partículas microscópicas -algunas son infinitamente más pequeñas que un grano de arena- hacen que este parche, cuyo tamaño supera en dos veces la superficie del estado de Texas, sea casi imposible de localizar mediante radares o tecnología satelital.



A cazar basura



Desafiando su ubicación imprecisa y la dificultad que plantea qué hacer una vez frente a frente con esta gigantesca colección de basura, el equipo del Proyecto Kaisei se lanza a las aguas los primeros días de agosto con el fin de estudiar en profundidad la composición de esta "sopa" plástica (otro de los apodos que ha recibido), la toxicidad de sus componentes, su efecto sobre la vida marina y su rol en la cadena alimentaria.

Según le explicó a BBC Mundo Doug Woodring, líder del Proyecto Kaisei, lo más difícil es atraparla sin capturar a su vez criaturas marinas. "Tendremos que utilizar distintas tecnologías dependiendo del volumen de los residuos por kilómetro cuadrado. También contamos con diferentes tamaños de redes".

A esto se añade la dificultad de traerla de regreso. "En esta expedición no lo estamos intentando, no salimos con suficientes botes. La idea es primero analizar de qué se trata y luego entonces podremos discutir la mejor manera de lidiar con ella", dice Woodring, quien vislumbra como una alternativa posible "transformar la basura en combustible diesel".

Resulta curioso que aunque ya ha pasado más de una década desde su descubrimiento, nadie ha tomado -hasta el momento- cartas en el asunto para resolver el problema.

A Woodring no le sorprende: "el problema principal es que está en aguas internacionales. Nadie pasa por allí, no es parte de las principales rutas comerciales, no está bajo ninguna jurisdicción y el público no sabe de su existencia", le dijo a BBC Mundo. "Ojos que no ven, corazón que no siente".

"Por ello", agrega, "no hay presión sobre ningún gobierno o institución para que trate de solucionarlo. Es un poco similar a lo que ocurre con la basura espacial".



Pariente no tan lejano



Si bien este gigantesco vertedero de basura pareciera estar a una distancia relativamente "cómoda", una suerte de pariente molesto pero muy lejano, las consecuencias que se derivan de su existencia nos afectan a todos.

Los peces pequeños confunden las partículas plásticas con alimentos. Muchos mueren tras ingerir estos fragmentos, que además actúan a modo de esponja para las sustancias tóxicas y metales pesados. Pero otros sobreviven y cuando son ingeridos por animales más grandes, entran a formar parte de la cadena alimentaria.

La expedición -a cargo de dos naves, "Kaisei" y "New Horizon"- regresará a la costa después de un mes, pero quienes quieran acompañarlos en sus descubrimientos pueden seguir la travesía a través de su página de internet.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/07/090727_1829_basura_lp.shtml

EL HOMBRE O LOS MOLUSCOS


El Hombre o los Moluscos”. Entrevista con Leonardo Boff
22-04-07 Por Sergio Ferrari *


Cambios climáticos radicales e irreversibles, informes de instituciones internacionales casi fatalistas... El planeta tierra, “nuestra casa común”, al decir del teólogo y militante brasilero Leonardo Boff, se confronta a un momento complejo de su propia historia evolutiva. “La especie humana arriesga su desaparición”. “Somos responsables por la vida o por la muerte de nuestro planeta

Cambios climáticos radicales e irreversibles, informes de instituciones internacionales casi fatalistas... El planeta tierra, “nuestra casa común”, al decir del teólogo y militante brasilero Leonardo Boff, se confronta a un momento complejo de su propia historia evolutiva. Entre catástrofe y amenazas de desaparición, Boff -miembro de la Comisión Internacional de la Carta de la Tierra y premio Nobel alternativo 2001- , aporta desde la ciencia, la teología y la militancia, su mirada crítica, una voz de advertencia y, a pesar de todo, un grito de esperanza.

P: Los estudios, como el recientemente presentado sobre el calentamiento de la tierra, describen una situación cada día más alarmante. ¿Cómo interpretar este momento preocupante de la historia evolutiva del hombre y el planeta?

Leonardo Boff: Estamos tomando conciencia que podemos ser destruidos. No por algún meteoro rasante o por un cataclismo natural de proporciones inconmensurables. Sino por la irresponsable actitud humana. El hombre ha construido dos máquinas de muerte que pueden destruir la biosfera: las armas de destrucción masiva y la agresión ecológica al sistema Tierra. Hasta ahora existía una cierta preocupación de no sobrepasar los límites que puede soportar la Tierra. El Panel Intergubernamental para los Cambios Climáticos (IPCC en inglés), a inicios de febrero, reveló que ya hemos roto esa barrera. El planeta va, irremediablemente, hacia un aumento de la temperatura de entre 1.8 y 6 grados Celsius. Las consecuencias sobre la biodiversidad serán devastadoras. Millones y millones de personas corren serios riesgos a causa de pérdidas de cosechas, de sequías o de las inundaciones por la subida de las aguas de los océanos que será de entre 18 y 59 centímetros como mínimo...

La lógica de la auto-destrucción

P: Un panorama catastrófico...

LB: La certidumbre que somos responsables por la vida o la muerte de nuestro planeta vivo. Depende solamente de nosotros el futuro común, es decir el nuestro como especie y el de nuestra querida Casa Común, la Tierra, que amamos tan entrañablemente.

P: Aunque produce *carne de gallina* sólo imaginárselo... ¿podría el ser humano llegar a desaparecer resultado de su poder auto-destructivo y de su falta de sabiduría?

LB: Nombres notables de las ciencias no excluyen esa posibilidad. Por citar algunos, Stephen Hawking (“El Universo es una Cáscara de Nuez”) anticipa que en el 2600 la población mundial vivirá codo con codo y que el consumo de electricidad dejará la tierra incandescente. El premio Nobel, Christian de Duve, afirma que la evolución biológica marcha aceleradamente hacia un momento de ruptura. Prestigiosos historiadores como Arnold Toynbe y Eric Howsbawn, también se plantean la inviabilidad del planeta si continúa en esta lógica. James Lovelock, (“La venganza de Galia”) anticipa un escenario brutal: hasta el fin del siglo el 80 % de la población humana desaparecerá. El 20 % restante va a vivir en el Ártico o en algunos pocos oasis en otros continentes, donde las temperaturas serán más bajas o donde caerá un poco de lluvia. En cuanto al territorio brasilero será demasiado caliente y seco como para ser habitado.

P: Inimaginable pensar en la desaparición de la especie...

LB: Sería una catástrofe biológica de magnitud inconmensurable. Se vería anulado el trabajo de por lo menos 3.8 billones de años, fecha probable de la aparición de la vida; y de los 5-7 últimos millones de años, desde que apareció la especie homo; y de los últimos cien mil años, desde que irrumpió el Homo Sapiens... Caería todo ese trabajo realizado por el universo entero de energías, de informaciones y de diferentes formas de materia...

Hay que recordar que hasta ahora no fueron identificadas científicamente y de forma irrefutable otras inteligencias en el universo. Somos, en tanto especie homo, una singularidad sin comparación en el cosmos. Contamos con un cuerpo con treinta billones de células; un cerebro con cien millones de neuronas en continua sinapsis, complejo en su psiquis y su conciencia, cargada de informaciones recogidas desde que irrumpió el cosmos con el Big Bang. Y que se fue enriqueciendo con emociones, sueños, arquetipos, símbolos. Y con un espíritu, capaz de captar el todo y sentirse parte de él, e identificarse con Aquel que une y re-une, liga y re-liga todas las cosas haciendo que no sean caóticas sino ordenadas y dándole sentido y significado a la existencia en este mundo. Y que nos hace nacer sentimientos de profunda veneración y respeto hacia la grandeza del cosmos.
En ese sentido, la historia de la vida y la historia de la vida humana perderían algo inestimable.

El Universo, anterior al Hombre

P: ¿Y el hombre y su instinto por sobrevivir en ese panorama casi desolador?

LB: aunque aparezca contradictorio frente a la gravedad de los hechos, diría que es necesario tener paciencia con el ser humano. Hay mucho que aprender. En relación al tiempo cósmico, lo transitado hasta ahora por el hombre es sólo un minuto de vida. En esta perspectiva la situación actual representa un desafío más que un desastre posible.
Por otra parte, aún en la perspectiva de la desaparición del ser humano como especie, el principio de inteligibilidad y de *amorosidad* (amor) quedaría preservado. Eso existió en el universo antes que los seres humanos. Es un principio tan ancestral como el mismo universo...

P: Para volver a la categoría de “tiempo cósmico” y la acelerada crisis actual, ¿tendrá todavía la especie humana tiempo para realizar este aprendizaje?

LB: Todo parece indicar que el reloj corre contra nosotros. Posiblemente estemos llegando ya demasiado tarde, y hemos pasado el punto de no-retorno. Pero como la evolución no es lineal y conoce frecuentes rupturas y saltos para arriba –producto de mayor complejidad- y como existe el carácter indeterminado y fluctuante de todas las energías y de toda la materia, nada impide que se produzca la emergencia de otro nivel de conciencia y de vida humana que salvaguarde la biosfera y el planeta tierra.

Es interesante, por ejemplo, que Théodore Monod, fallecido en el 2000 y tal vez el último gran naturalista en el mundo, quien era cristiano –protestante-, sugiere ya como posible candidato a los cefalópodos –una especie de moluscos- que poseen una perfección anatómica notable. Con su cabeza con una cápsula cartilaginosa, que funciona como cráneo, y que tienen ojos como los vertebrados. Con un psiquismo altamente desarrollado con memoria doble, en tanto nosotros tenemos solo una.

Evidentemente, no será mañana que saldrían del mar para entrar al interior del continente. Necesitarían millones de años de evolución. Pero ya cuentan con una base biológica como para dar un salto rumbo a la conciencia. De todas formas nos urge escoger: el ser humano y su futuro o los moluscos.

P: ¿En la elección de futuro hay una decisión de práctica actual, cotidiana, inmediata?

LB: Sí. Es importante ya ahora mismo mostrar amor a la vida en su majestuosa diversidad, tener compasión de todos los que sufren, realizar rápidamente la justicia social necesaria y amar a la Gran Madre Tierra. Avancemos aceleradamente porque no tenemos mucho tiempo que perder. Para ello habría que reunir radicalmente las cuatro “r”: reducir, reutilizar, reciclar y re-arborizar. Así nos adaptaríamos a los cambios y disminuiríamos los efectos dañinos actuales.

Apuesto al optimismo. De la misma manera que el ser humano domesticó otros medios de destrucción, el primero de los cuales fue el fuego, así ahora domesticará los medios que pueden destruirlo. Aquí cabría, por ejemplo, un análisis de las posibilidades dadas por la nanotecnología (que trabaja con átomos, genes y moléculas) que puede, eventualmente, ofrecer medios técnicos para disminuir el calentamiento global y purificar la biosfera de los gases del efecto invernadero.

De todas formas debemos pensar estas cuestiones en términos de física cuántica y de nueva cosmología. La evolución no es lineal. Acumula energía y da saltos. Esto también nos lo sugiere las teorías de Niels Bohr y Werner Haisenberg: pueden irrumpir virtudes escondidas, venidas del vacío cuántico, de ese océano indescifrable de energía que subyace en el universo y modificar, así, la línea de la evolución.

La apuesta a otro mundo

P: Al margen de presagios fatalistas y de un realismo dramático, ¿cuál es la convicción profunda de Leonardo Boff sobre el futuro de la especie humana?

LB: Me opongo a la idea que nuestro destino, luego de millones de años de evolución, termine así, miserablemente, en las próximas generaciones. Habrá un salto, quien sabe, en la dirección de lo que ya en 1933 Pierre Theilhard de Chardin anunciaba: la irrupción de lo noosfera, es decir aquel estado de conciencia y de relación con la naturaleza que inaugurará una nueva convergencia de mentes y corazones así como un nuevo nivel de la evolución humana y de la historia de la tierra.

En esa perspectiva, el escenario actual no sería una tragedia sino una crisis. La crisis regenera, purifica y madura. Anuncia un nuevo comienzo, un dolor y un parto promisorio y no las penas de un fin de la aventura humana. Todavía vamos a brillar.
Y tal vez, para terminar, es importante decir que no se acabará el mundo, sino que puede acabarse este tipo de mundo insensato que ama la guerra y la destrucción en masa. Vamos a inaugurar un mundo humano que ama la vida, desacraliza la violencia, protege y tiene piedad de todos los seres, hace justicia verdadera y nos permite estar en el Monte de las Bienaventuranzas. O, simplemente, que habrá aprendido a tratar humanamente a todos los seres humanos, con cuidado, respeto, compasión a todos los demás seres. Todo lo que existe merece existir. Todo lo que vive merece vivir. Especialmente nosotros, los seres humanos. www.ecoportal.net

* Colaboración E-CHANGER, ONG suiza de cooperación solidaria de la cual Leonardo Boff es miembro de honor y signatario de su Carta de Principios


El fin de la especie

Sobre la retórica fatalista del fin del mundo, Leonardo Boff reflexiona: “No es la primera vez que los seres humanos se ponen la pregunta del fin de la especie. Siempre que una cultura entra en crisis, como la nuestra, surgen mitos sobre el fin del mundo y la destrucción de la especie. Aparecen relatos patéticos ...En el Nuevo Testamento ese genero ganó cuerpo en el Apocalipsis y en algunos pasajes de los Evangelios que colocan en la boca de Jesús predicciones de fin del mundo.
Hoy prolifera una vasta literatura esotérica que usa códigos diferentes como comunicaciones con extraterrestres. Pero el mensaje es idéntico: el fin es inminente y hay que estar preparados.
Es importante no dejarse invadir por ese tipo de mensaje. Se trata de un mensaje de tiempo de crisis y no un reportaje anticipado de lo que va a ocurrir. Sin embargo, hay una diferencia entre los antiguos y hoy. Para los antiguos el fin del mundo estaba en su imaginario y no existía como proceso realmente posible. Para nosotros se trata de un proceso real, porque hemos creado, de hecho, el principio de auto-destrucción”. (Sergio Ferrari)


Leonardo Boff

Nació en Concordia, Estado brasilero de Santa Catarina, el 14 de diciembre de 1938. En 1970 se graduó como Doctor en Teología y Filosofía en la Universidad de Munich, Alemania. Durante años se desempeñó como profesor en varias universidades brasileras. Así como profesor invitado de las universidades de Lisboa (Portugal), Salamanca (España), Basilea (Suiza) y Heidelberg (Alemania). Es autor de más de 60 libros, muchos de los cuales han sido traducidos en varios idiomas.
Fue uno de los “padres” fundadores de la Teología de la Liberación. Lo que le valió una primera sanción de las autoridades católicas romanas en 1985. Ante una nueva amenaza de sanción por parte del Vaticano, Leonardo Boff renunció a sus actividades sacerdotales en 1992 y se autoproclamó al estado laico.
En la actualidad continúa sus aportes teológicos, con un particular acento en la temática ecológica. Es asesor del Movimiento de los Trabajadores rurales sin Tierra (MST) y de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de Brasil. (Sergio Fer