sábado, 27 de diciembre de 2014

OPINION DEL VATICANO FRENTE AL CAMBIO CLIMATICO.

El Vaticano advierte a la ONU de que el cambio climático es una cuestión de "justicia, respeto y equidad"


El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin ha advertido a la Asamblea de la ONU de que el cambio climático es una cuestión de "justicia, respeto y equidad" que se refiere a la "dignidad humana" y que su solución no puede reducirse a un "mero problema técnico".
En un discurso pronunciado  en Nueva York durante la Cumbre del Clima con motivo de la 69ª Asamblea General de Naciones Unidas, Parolin ha evidenciado que "el desafío más grande" reside en la esfera de los "valores humanos y la dignidad humana" y ha pedido a la comunidad internacional un "imperativo ético de acción", inspirado en los principios de "la solidaridad y la promoción de la bien común".
Durante la Asamblea, Parolin ha constatado que en la metodología para contrarrestar los efectos del cambio climático "han prevalecido los intereses particulares, por encima del bien común" y ha llamado a dar "una respuesta colectiva".
"No hay fronteras, barreras, muros políticos donde poder esconder para proteger al otro de los efectos del calentamiento global", ha comentado. Por ello, ha exclamado que no hay espacio para "la globalización de la indiferencia, la economía de la exclusión o la cultura del descarte", denunciada tantas veces por el Papa Francisco, y ha apelado a "la responsabilidad común de proteger el clima mundial".
En este sentido, Parolin ha llamado la atención a la ONU sobre la necesidad de actuar con un plan común ante dos objetivos vinculados entre sí: "luchar contra la pobreza y mitigar los efectos del cambio climático".
Parolin ha exclamado que solo con "las fuerzas del mercado", especialmente si están privadas de una "adecuada orientación ética" no se pueden resolver las crisis del calentamiento global, la pobreza y la exclusión.
De este modo, ha puesto de manifiesto que es necesario un cambio de dirección cultural "sobre todo en los jóvenes" para que asuman "el sentido de responsabilidad" hacia el medio ambiente y un "desarrollo humano integral para todos los pueblos presentes y futuros".
REDUCE EL USO DE COMBUSTIBLES FÓSILES
El secretario de Estado del Vaticano ha explicado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que el Estado de la Ciudad del Vaticano está reduciendo dentro de sus límites el uso de "combustibles fósiles, logrando proyectos de diversificación y de eficiencia energética".
Así, ha difundido que para la Santa Sede es importante una "educación hacia la responsabilidad ambiental" que busque "tutelar las condiciones morales para una auténtica ecología humana". También ha señalado que al abordar el problema del calentamiento global se debe "intensificar el compromiso de todos hacia una profunda renovación".
(EuropaPress)

viernes, 26 de diciembre de 2014

VISION 2050: TENDENCIAS HACIA UN MUNDO MAS SOSTENIBLE.

El World Bussiness Council for Sustainable Development (WBCSD) junto a 29 empresas punteras de todo el mundo han elaborado recientemente el informe "Vision 2050", en un intento de encaminarnos hacia un mundo sostenible a partir de ahora mismo y con objetivos fijados para el año 2050. Los caminos propuestos hacia esa meta requerirán cambios fundamentales en las estructuras de gobierno, recursos energéticos, planteamientos económicos, en los negocios y en los comportamientos humanos. El informe aborda tres cuestiones: ¿Cómo sería el mundo si fuera sostenible?, ¿Cómo podemos conseguirlo?, y ¿Qué papel pueden jugar las empresas en alcanzar lo más rápido posible ese mundo tan necesario para todos? Está claro que por el camino que vamos parece un afán imposible llegar a una sostenibilidad y a una economía segura que conlleve un progreso social para todos, más bien tendemos a todo lo contrario. El cambio que se propone en este informe tiene que ser radical y debe empezar desde ya, para qué en el 2050 alrededor de 9 billones de personas puedan vivir bien dentro de los límites de un planeta sano. Los principales problemas que nos amenazan frente a este aumento galopante de la población y el abuso infringido al planeta, serán la escasez de recursos y el cambio climático. Para atacar de frente ambos problemas y sus efectos nefastos en la población habría que actuar en varios ámbitos a nivel global, que el WBCD divide en 9 campos; más adelante, y desde este artículo, vamos a fijar la atención en los que más nos conciernen. La innovación en materia de tecnologías y la innovación social junto con nuevos comportamientos en los individuos serán dos factores básicos en pos de conseguir una eco-eficiencia y un desarrollo sostenible progresivo. Así mismo, hará falta también una mentalidad holística de interconexión entre varios temas fundamentales como el del agua, la energía y la comida, acompañada de una educación medioambiental a todos los niveles para que todo el mundo asuma el hecho de que no podemos seguir con este ritmo trepidante que nos lleva necesitar 2.3 planetas. Las nuevas oportunidades irán desde el desarrollo y el mantenimiento de un mundo bajo en carbono, a conseguir ciudades con emisión cero, una movilidad sostenible en el transporte, y la creación de infraestructuras que mejoren la bio-capacidad, los ecosistemas y las formas de vida de todos los habitantes del planeta. Esto implicaría una nueva agenda común para los líderes empresariales y políticos, que a partir de ahora considerarían la escasez de recursos y el cambio climático como un problema económico y no sólo como uno medioambiental. El modelo de crecimiento económico deberá basarse ahora en el uso de recursos renovables y en el reciclaje, y en formas de hacer las cosas que nos lleven a una nueva raza verde, que respete las regulaciones del mercado en términos globales y la claridad en cuanto a beneficios y pérdidas, siempre sin perder de vista los límites reales de nuestro planeta. Mientras que es importante alcanzar convenios globales, también es necesario desarrollar políticas regionales, nacionales y locales, ya que la problemática causal y de impactos del cambio global varía a todas las escalas. LA VISIÓN DE ESE AÑO 2050 Por fin se ha conseguido que la población mundial se estabilice y viva bien. El crecimiento económico ha ido a la par con el desarrollo sostenible y el bienestar global a largo plazo. Los ecosistemas no están amenazados y todas las personas tienen acceso al agua y a la sanidad. Los términos de los mercados son justos y transparentes con valores verdaderos que contemplan las externalidades como el impacto medioambiental, y además la mayoría de las empresas han conseguido ser competitivas a la vez que sostenibles. Los esfuerzos para mitigar el cambio climático continúan y las emisiones de gases contaminantes se han reducido con un uso eficiente de energías limpias y buen aprovechamiento de los recursos. Se utilizan los residuos como input y materia prima para su reutilización y se elimina la acumulación de éstos en la tierra, el mar y el aire. Las empresas más importantes lideran estos cambios con valores corporativos y la restructuración de sus negocios, y muchas han contribuido a una sociedad más creativa, flexible y eficiente donde hay más colaboración e intereses comunes. LOS CAMINOS HACIA ESA VISIÓN Los nuevos derroteros en áreas de actuación en pos de este mundo sostenible descrito anteriormente se han delimitado en nueve: valores y comportamientos, desarrollo humano, economía, agricultura, bosques, materiales, energía, edificios, y movilidad. Todas las áreas son importantes pero nosotros nos vamos a fijar en las tres últimas, pasando por un periodo de turbulencias del 2010 Al 2020 a un periodo de transformación que va desde el 2020 al 2050, donde poco a poco las ideas y acciones gestadas anteriormente se convierten en soluciones maduras y cambios más consistentes. • HACIA UN MODELO ENERGÉTICO 2050 Las líneas de actuación se encaminarían hacia conseguir una cantidad de energía suficiente y limpia para bajar la huella de carbono hasta lograr una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero del 80%. Desde ahora hasta el 2050 las emisiones globales que provienen de este sector deberían reducirse a 14GT de CO2 por año, con un mix energético del 50% de energías renovables y un 25% respectivo para la nuclear y los combustibles fósiles, equipados además con mecanismos de captura y almacenamiento de emisiones a partir del 2030. Esto requería un consenso global con un precio fijado para las emisiones de CO2, la eliminación de subvenciones para los combustibles fósiles, y una regulación generalizada de normas para los que contaminen e incentivos fiscales para los más limpios y ahorradores. Las redes de energía tenderán a ser cada día más inteligentes y eficientes, solucionando las intermitencias de suministro provenientes de energías renovables, fomentando la cogeneración y la eficiencia energética al máximo. El incremento de las políticas de incentivos y nuevas tecnologías para bajar los costes de las renovables, así como el suficiente I+D+i para hacer otras más seguras (especialmente en el caso de la nuclear y la captura y almacenamiento de CO2) son otros aspectos fundamentales. El apoyo de los gobiernos dirigido a que las energías eólica y solar sean competitivas pasará por acuerdos internacionales para que las redes eléctricas crucen fronteras y las tecnologías sean capaces de almacenar la energía de estas fuentes. Respecto a generación de energía nuclear, se prevé que seguirá cumpliendo un papel importante y habrá sido una tecnología clave para mitigar los efectos del cambio climático. Ahora bien, con un ciclo completo seguro y estable, donde la materia prima para generar energía se reutiliza al máximo posible y el tema de los residuos más peligrosos se vea solucionado. También contando con una autoridad independiente establecida en materia de seguridad para el buen uso de los residuos nucleares y la expansión de la tecnología. La captura y almacenamiento geológico permanente de CO2 (CAC) tendrá también un papel muy importante en la transición hacia un sistema energético sostenible. De hecho los escenarios manejados por la UE, predicen una implantación casi total de la CAC en el sector eléctrico europeo para el 2030 iniciado con la construcción de una docena de plantas de demostración de diferentes tecnologías y localizaciones entre el 2015 y el 2020. La sustitución del sistema de combustibles fósiles emisor de CO2 actual por un sistema sin emisiones de CO2 va a suponer una formidable inversión en las próximas décadas. Su mayor impedimento pueden ser las luchas de poder, los intereses particulares, la financiación y la descoordinación que pueden provocar que no se desarrollen a tiempo. • EDIFICIOS DE EMISIONES CERCANAS A CERO Los edificios nuevos se proponen lograr cero emisiones y los antiguos han sido reformados para alcanzar la misma meta. Esto se ha conseguido a base del diseño integrado de los edificios, materiales y equipos de alto rendimiento y a nuevas soluciones de financiación. Políticas progresistas, incentivos y códigos para la construcción han asegurado que toda la innovación en materia de equipos y materiales, sean usados en el diseño de edificios. Una posterior revisión de parte del gobierno comprueba con auditorías regulares que los rendimientos energéticos se cumplen e incluso se mejoran. Los caminos para que el diseño de los edificios constituya la manera más económica para ahorrar energía y reducir el CO2 se han consolidado. Se crean numerosos empleos en este sector porque los temas que conciernen el buen uso de la energía empiezan a ser una prioridad para los propietarios y arrendatarios de los edificios. Por otro lado, los promotores incluyen metas de alta eficiencia energética para cumplir las normas de edificación y aumentar su valor de cara a los compradores. Los requerimientos de eficiencia energética en edificios se implementan a nivel internacional, a la misma vez que se crean incentivos y se vigila su implementación de una manera estricta. Los incentivos fiscales son parte de estas políticas, así como las subvenciones para medidas de eficiencia energética con amplios periodos para devolver préstamos. Desde el principio hay un planteamiento común e integrado de los edificios por parte de constructores, arquitectos y diseñadores, equipos y usuarios, donde todos, bien informados y preparados, aúnan esfuerzos en conjunto para hacerlos lo más eficientes posible. Continúas campañas de concienciación para recalcar la importancia del uso de la energía en los edificios y conseguir un cambio en el comportamiento de todos al respecto. En los edificios residenciales multipropiedad, cada propietario tiene acceso a un control individual de su consumo de energía y a una tarifa acorde con éste para promover el ahorro y la necesidad de no malgastar energía. Se promueven e incentivan los equipos para la generación distribuida a partir de renovables que se instalan en las casas y que suponen un mayor aprovechamiento de la energía. • ACCESO UNIVERSAL A UNA MOBILIDAD SEGURA Y SOSTENIBLE El acceso a la movilidad está al alcance de todos, con un incremento de actividades sociales y económicas. El volumen de transporte se ha doblado en cuestión de pasajeros y mercancías, pero está controlado por tecnologías de la información y comunicación. Gracias a ello, el número de muertes en el transporte se acerca a cero y los impactos medioambientales negativos se han minimizado mucho, consiguiendo que las emisiones de CO2 se hayan reducido un 30-40%. También consecuencia del uso de biocombustibles sostenibles, y de la electricidad y el hidrógeno producido por fuentes bajas en carbono que rinden al máximo con nuevas tecnologías. La eficiencia de los vehículos se ha mejorado con tecnologías avanzadas en el campo de los coches eléctricos, y en los motores para la aviación, de bajas emisiones y mucho más ligeros, también se empezará a usar el biodisel. Los gases de efecto invernadero producidos por vehículos ligeros se han reducido en un 80%, gracias al menor peso, a trenes de transmisión más eficientes y a combustibles bajos en carbono. Otros modelos de transporte pesado, aviación y embarcaciones han reducido las emisiones de estos gases en un 50%. El transporte urbano se ha integrado y mejorado con mejores infraestructuras de trenes eléctricos, tranvías, estaciones de carga eléctrica y rutas más planeadas. Se desarrollan nuevas tecnologías capaces de fabricar combustibles líquidos a partir del CO2 del aire y producir hidrógeno de fuentes de energía renovable para usarse en el transporte. También la fusión nuclear empieza a aportar energía segura y baja en carbón que se puede convertir en energía primaria. El transporte marítimo y fluvial estará mejor regulado con un exhaustivo control de tráfico y con la prohibición de que los barcos naveguen vacíos de vuelta. Se tendrá muy en cuenta la meteorología en las rutas para el ahorro de combustible y el progresivo derretimiento del casquete polar acortará el viaje entre Europa y Asia. FACTORES DE CAMBIO Es evidente que las nuevas políticas del cambio global con importantes retos económicos y tecnológicos, deben también promover procesos educativos y participativos que incrementen la percepción social de la interrelación entre los ecosistemas y el bienestar humano. La educación medioambiental, tanto dirigida a los adultos como a los escolares, estrechará la brecha y mejorará las condiciones necesarias para alcanzar la sostenibilidad a través de un cambio profundo de actitud y estilo de vida. Está en nuestras manos que los tiempos que vienen cumplan la Visión del 2050 que propone el WBCSD o que una buena parte se quede en una mera utopía. - See more at: http://www.fjme.org/visi%C3%B3n-2050-tendencias-hacia-un-mundosostenible.aspx#sthash.nkRCIii2.dpuf

martes, 9 de diciembre de 2014

IRLANDA PAIS QUE MAS CONTRIBUYE AL BIENESTAR DE NUESTRO PLANETA.



Adivina cuál es el país que más contribuye al bienestar de nuestro planeta

Adivina cuál es el país que más contribuye al bienestar de nuestro planeta

The Good Country Index (o Índice del “Buen País”) mide cuánto contribuye al planeta cada uno de los 125 países incluidos. El ranking, idea de Simon Anholt, y presentada en el Salón TED de Berlín, nos deja algunas sorpresas: ganadores inesperados y ausencias significativas.
“Para no hacer el cuento largo, descubrí que lo que la gente más admira de un país es la percepción de que sea bueno. Eso resultó ser mucho más importante que la percepción de que sean ricos, o bellos, o poderosos, o modernos o algo por el estilo. Así que yo quería saber qué países son percibidos como lo que más contribuyen a la humanidad, y qué  países en realidad son buenos”   Simon Anholt
El inesperado primer puesto es para Irlanda, mientras que Estados Unidos no aparece hasta el puesto 21. Esto nos puede sorprender ya que hablamos de la nación más generosa del mundo en 2013, pero como indica Anholt, el índice no sólo tiene en cuenta las contribuciones al desarrollo, por las que EE.UU. aparecería más arriba en el ranking, también el Producto Interior Bruto de cada nación, así como su deuda y el daño que produce fuera de sus fronteras.
Los primeros puestos aparecen copados por países del norte de Europa, a excepción de Nueva Zelanda (5) y Canadá (12). España aparece ya en el puesto 19 junto a Chipre (18) e Italia (20).
Las 10 primeras naciones del índice. (Click en la imagen para ver ampliada)
Las 10 primeras naciones del índice. (Click en la imagen para ver ampliada)
¿Cómo funciona el Índice?
La novedad que presenta este índice es la forma en la que se entiende el concepto de “contribuir al planeta como nación”. Se tienen en cuenta factores no sólo internos, si no relativos a las interacciones con otras naciones, con lo que se consigue ponderar la influencia de un país sobre el resto. Por tanto el bienestar que genera un estado se mide también fuera de sus fronteras, teniendo en cuenta variables excluidas en otros índices, tales como la exportación de obras periodísticas y de investigación, las patentes generadas dentro de cada estado, la exportación de armas, los refugiados acogidos y generados, el tamaño del mercado justo en cada nación o la cantidad de ayuda humanitaria aportada.
Las 125 naciones han sido evaluadas en siete categorías: Ciencia y Tecnología, Cultura, Paz y Seguridad, Orden Mundial, Planeta y Clima, Prosperidad e Igualdad y Salud y Bienestar. Cada categoría a su vez consta de varios sub-apartados a analizar. Por ejemplo, Planeta y Clima abarca asuntos como la exportación de productos tóxicos, la huella ecológica, polución en el agua, emisiones de CO2 y otros gases. Todos los datos se ponderan en función del PBI de cada nación.
Hay que destacar que España ocupa el primer lugar en la categoría Salud y Bienestar en la que se evalúa la ayuda humanitaria, los alimentos enviados a otras naciones, exportaciones farmacéuticas, incautación de drogas y las donaciones a la Organización Mundial de la Salud.
Irlanda suma las mejores puntuaciones al hacer la media de todas las categorías examinadas, por lo que el primer puesto no por inesperado, es menos merecido.
“Las naciones todavía se comportan como si no estuvieran conectados; aún miden su desempeño enteramente hacia dentro” – Simon Anholt
Según defiende su creador, este es un índice desarrollado por gente normal para gente normal en contraposición a otras clasificaciones desarrolladas por organizaciones o instituciones políticas que no tienen en cuenta factores importantes ni incluyen variables sobre la interacción con otras naciones. Aunque no es el primer índice alternativo para medir a diferentes países, ni pretende sustituir a ninguno de los existentes, la idea de Anholt es que sirva para medir la nación que más trabaja por el “bien común”, más que evaluar moralmente las políticas de los estados. Un intento de acercar la política y la economía a los ciudadanos de a pie en forma de índice, y cuya principal novedad es dar el peso que merecen las relaciones internacionales de cada nación a la hora de evaluar su desempeño.
El principal problema es la heterogeneidad de los datos utilizados, ya que en cada nación los formatos y las fechas pueden diferir considerablemente. Su creador admite que los resultados han de tomarse como aproximaciones, pero que el trabajo desarrollado y el nivel de depuración de los datos lo hacen muy fiable, y que por ello establece un retrato envidiable de la situación de nuestro mundo desde un punto de vista diferente.
Aquí tienes los 50 países que más contribuyen al bienestar de nuestro planeta:
Ranking Global
1 Irlanda
2 Finlandia
3 Suiza
4 Países Bajos
5 Nueva Zelanda
6 Suecia
7 Reino Unido
8 Noruega
9 Dinamarca
10 Bélgica
11 Francia
12 Canadá
13 Alemania
14 Austria
15 Australia
16 Luxemburgo
17 Islandia
18 Chipre
19 España
20 Italia
21 Estados Unidos
22 Costa Rica
23 Malta
24 Chile
25 Japón
26 Kenia
27 Singapur
28 Eslovenia
29 Guatemala
30 Grecia
31 Colombia
32 Bulgaria
33 Panamá
34 Estonia
35 Portugal
36 Mauricio
37 Israel
38 Ghana
39 Ecuador
40 Zambia
41 Uruguay
42 Eslovaquia
43 República Checa
44 Sudáfrica
45 Jamaica
46 Croacia
47 Republica de Corea
48 Namibia
49 Brasil
50 Jordania

LA RESPONSABILIDAD AMBIENTAL Y CLIMÁTICA DEL HOMBRE DE HOY


Arzobispo de Trujillo propone Ley sobre cambio climático y defensoría del clima.Texto completo de los aportes de Mons. Miguel Cabrejos para la difusión íntegra de sus contenidos.


Las preguntas que el Papa Francisco hizo en el 2013: “¿Estamos verdaderamente cultivando y custodiando la creación? ¿O bien la estamos explotando y descuidando?”, resuenan con fuerza en este Foro Global en el que se buscan propuestas para afrontar el cambio climático.
Las múltiples dimensiones de la humanidad –a diferencia del paradigma criticado por Herbert Marcuse sobre el hombre unidimensional– nos permiten afirmar hoy la consideración que el hombre es un ser ecosistémico y climático. Es decir, que a la par del “hombre político”, “hombre económico” y el “hombre religioso”, por citar algunas dimensiones, también existe el “hombre climático o ecosistémico”.
De hecho, el ser humano no es concebible sin un entorno ecosistémico que le permita vivir y satisfacer sus necesidades materiales y espirituales, para lo cual, social, cultural e individualmente debe intervenir en los diversos ecosistemas de manera responsable.
Un aspecto esencial en relación con el entorno y los ecosistemas es precisamente el clima. La historia y la prehistoria de la humanidad han estado condicionadas por las diferentes manifestaciones y cambios del clima; sin embargo, en los últimos tiempos, es el hombre que lo condiciona -intervención antropogénica la denominan los expertos-, a tal punto que ha tenido que hacer un alto en su camino para reflexionar sobre los múltiples impactos adversos y perversos que los sistemas humanos, vale decir, económicos, sociales, culturales y tecnológicos, generan a los sistemas climáticos.
Ahora en Lima participamos de la Conferencia de las Partes Nº 20 que está orientada a elaborar el borrador para un nuevo Acuerdo Global sobre Cambio Climático, que se espera sea adoptado definitivamente en París el 2015.
Pero la efectividad de los acuerdos que se tomen y del aparato jurídico que lo acompañe, en última instancia, radica en el compromiso ambiental y climáticamente responsable de todas y cada una de las personas, instituciones, autoridades, gremios, empresas y ciudadanía en general.
Como advirtió el Papa Francisco en la Audiencia General de mayo del presente año, corremos el “peligro de creernos dueños absolutos de la creación, disponiendo de ella a nuestro antojo, sin límites. La creación no es propiedad nuestra, ni, menos aún, sólo de algunos, sino un don maravilloso que Dios nos ha dado para que la cuidemos y la utilicemos con respeto en beneficio de todos. Si destruimos la creación, la creación nos destruirá a nosotros. Dios perdona pero la naturaleza no".
En la Liturgia de las Horas se encuentra esta frase: “Que el hombre no te obligue, Señor, a arrepentirte de haberle dado un día las llaves de la tierra”; y en el Apocalipsis 11, 18 está escrito: “Dios nos pedirá cuenta de su uso y herirá y destruirá a los que hieren y destruyen la tierra”.
Considerando la preocupación que se tiene sobre el cambio climático, me permito hacer las siguientes propuestas:
1. La necesidad de contar con una Ley sobre Cambio Climático en el país, en el marco de los compromisos internacionales, que comprenda los derechos y obligaciones ciudadanas, así como las responsabilidades de las autoridades a todo nivel gubernamental. Esta ley debe asimismo trascender y sistematizar los temas claves de discusión generados en la COP 20 CMCC; para traducirlos en mandatos, exigencias e incentivos en materia climática, al servicio de las actuales y futuras generaciones.
2. La creación de una Defensoría del Clima, cuya misión debe estar focalizada a la seguridad climática y alimentaria, con el fin de asegurar un desarrollo inclusivo, emprendedor y ambientalmente responsable: el desarrollo sostenible implica la protección del ambiente, la mejora económica y el bienestar de la población.

Lima, 5 de Diciembre de 2014.

EL PENSAMIENTO DE CHARLY ALBERTI SOBRE EL CAMBIO CLIMATICO.


 EL que fue baterista de uno de los grupos musicales latinoamericanos más famosos, convertido ahora en un ecologista sostiene:


1. Yo creo que las reuniones como la COP son realmente importantes, pero hay que entender muchas cosas. Son reuniones que tienen un montón de gente con muchísima buena voluntad de conseguir acuerdos, muchos científicos con información realmente valiosa, y entre todos estos países y políticos. Muchas veces la lógica y la política no van de la mano. (…) Los tiempos de la Tierra y de la política tampoco van de la mano.
2. Respecto a la COP, a mí no me preocupa demasiado, si bien sería muy bueno que se pueda llegar a los acuerdos. Creo que de a pocos se va avanzando. Pero, hay que entender que hay países que no firman ciertos convenios por esa cuestión de poder internacional.
3. Creo que sí, (Estados Unidos y China) están comprometidos (con la lucha contra el cambio climático) pero hay cosas de política mayor que a veces impiden firmar estas cosas.
4. ¿Qué es lo que importa? Estamos hablando de un tema realmente importante en el mundo, el más importante en el mundo. No hay otro problema más importante para el ser humano en este momento que el cambio climático y el cambio ambiental global. Vos me podes decir ‘Charly, la gente se está muriendo de hambre’. Esto es lo primero porque si no resolvemos esto, no va haber mundo donde vivir, o sí va haber mundo, los que no vamos a poder vivir somos nosotros.
5. Mi objetivo es concientizar y hacer que la persona común entienda que pueda ser él el cambio. Porque en definitiva los cambios los hace la gente, a los políticos, los votamos nosotros, a las empresas le compramos nosotros. Lo que pasa es que la gente no se organiza, siente que no puede hacer nada y siente que el problema es muy grave, lo es. Pero si actuamos todos juntos, con pequeñas acciones, pero de forma conjunta podemos resolver este y cualquier problema.
6. La gente no se tiene ni que preocupar por lo que es la COP20, la gente tiene que entender cosas mucho más sencillas. En la COP20 tenés técnicos, científicos que le cuesta mucho comunicarse con la gente y la gente cuando le parece muy compleja hace otra cosa.
El músico argentino llegará a la capital peruana como parte de su ONG Revolución 21, que busca lograr que todos los ciudadanos tomen conciencia sobre su papel en la conservación del planeta. El martes 9 de diciembre se presentará en el Polideportivo PUCP para dar una charla gratuita sobre el cambio climático.

jueves, 15 de noviembre de 2012

LA VENGANZA DE LOVELOCK :TIERRA EN PELIGRO DE DESTRUCCION

24 Agosto, 2007 - Inforumpatagonia.net) Como los gnomos, vive en mitad del campo, en el suroeste de Inglaterra, en una granja de catorce hectáreas. En el exterior, el mundo bucólico; en el interior, un incesante trabajo: dos salas de computadores, papeles, libros y cachivaches. Ayudado por Sandy, su segunda mujer, una treintena de años más joven, Lovelock prosigue con su actividad científica. Hace cuarenta años ideó la teoría de Gaia, según la cual nuestro planeta sería un todo capaz de autorregularse. Nunca dijo que Gaia, la Tierra, fuera un ser pensante, ni que tuviera conciencia ni propósito, pero sus ideas fueron perseguidas y ridiculizadas ferozmente por los científicos durante mucho tiempo. Sólo a partir de los años ’90 empezaron a ser aceptadas.

Este viejo científico inglés adora construir sus instrumentos con sus propias manos y es un prolífico inventor. Hace también cuarenta años creó el detector de captura de electrones (ECD), una máquina pequeña y barata que revolucionó el mundo. El ECD es tan sensible que, si derramamos una botella de perfume en Japón sobre una manta, a las dos semanas el detector podría percibir sus partículas en el aire de Londres. Con ese invento sencillo y milagroso, los ecologistas descubrieron residuos de pesticidas en todo el planeta. Y fue el propio Lovelock quien, usando su máquina, advirtió en mediciones sobre el océano la existencia de los CFC, los famosos clorofluorocarbonatos que están alterando de manera radical el equilibrio atmosférico. Todo esto dio lugar al Protocolo de Montreal y lo que vino después en política medioambiental. Lovelock fue el padre de la ecología moderna, pero no se lleva demasiado bien con los verdes: considera que la mayoría "no sólo desconocen la ciencia, sino que además la odian".
Este abuelo vitalista y alegre regresa convertido en un mensajero de la oscuridad. Su último libro, The Revenge of Gaia (La venganza de Gaia), recién publicado en el Reino Unido, viene a decirnos que estamos inevitablemente abocados a una catástrofe natural casi inmediata. Resulta difícil creer que el mundo tal y como lo conocemos se acabe en pocos años. Pero también nos resulta difícil creer en nuestra propia muerte.
–Su último libro es un verdadero bombazo que presenta un futuro muy negro para la humanidad.
–Me temo que sí, es una historia muy triste, aunque no totalmente desesperada. Va a ser un golpe muy grande para los humanos, pero habrá sobrevivientes y tendremos la oportunidad de empezar de nuevo. Porque en esta ocasión la hicimos pésimo. En cierto modo me siento mal por ser el portador de noticias tan terribles, pero por otro lado miras alrededor y ves que las cosas empeoran y empeoran por momento en el mundo, y alguien tiene que intentar detener ese desastre.
–Usted dice que para 2050 se habrán derretido los polos y que Londres, entre muchos otros lugares de la Tierra, estará bajo las aguas.
–En efecto, los polos se habrán derretido totalmente y puede que antes de esa fecha. En cuanto a las inundaciones, no estoy seguro de si ocurrirán tan pronto. Lo que provocará las inundaciones masivas será el deshielo de los glaciares, y puede que eso tarde un poco más.
–Pero en cualquier caso sería lo suficientemente pronto, antes de que se acabe este siglo.
–Oh, sí, eso desde luego. Definitivamente, antes de que se acabe este siglo, Londres estará inundado. Y todas las zonas costeras. Imagínese Bangladesh, por ejemplo; el país entero desaparecerá bajo las aguas. Y sus 140 millones de habitantes intentarán desplazarse a otros países, donde no serán bien recibidos. En todo el mundo habrá muchas guerras y sangre.
–Mire, lo que más me inquieta de sus predicciones es que usted nunca ha sido un hombre apocalíptico.
–Nunca, nada. Siempre he sido justamente todo lo contrario.

–Que usted salga ahora con un libro tan pesimista debe de haber supuesto un choque en la comunidad científic

–Bueno, tengo bastantes amigos en el campo de la ciencia, y especialmente dentro de los científicos del clima, que manejan los mismos datos que estoy manejando yo. Lo que pasa es que, al estar empleados, no pueden hablar claramente de estas teorías, porque perderían sus trabajos. Pero hablan conmigo y dicen que en cierto sentido soy su portavoz. Están muy preocupados. Y su actitud respecto del libro que acabo de publicar es que, en todo caso, se queda corto. La situación es verdaderamente muy mala.
–Tan mala que dice que hay que recurrir a la energía nuclear, porque no hay tiempo para descubrir otra alternativa lo suficientemente eficiente.

–Así es. No es que yo esté en contra de otras energías alternativas, sobre todo en algunas zonas como los países desérticos, donde resulta de lo más razonable usar la eólica para desalinizar el agua. Pero en países muy urbanos y densamente habitados, como Inglaterra o Alemania, es absurdo intentar sacar la energía de los molinos de viento.


–Su apoyo a la energía nuclear lo puso otra vez en el ojo del huracán. Seguir siendo así de polémico con 86 años tiene su mérito y su gracia.
–Bueno, supongo que sí, en tanto y en cuanto consigas evitar los misiles que te disparan desde todas partes.


–Además de científico es inventor y ha creado unas sesenta patentes.


–Pero no poseo ninguna de ellas. La gente no suele saber que, si quieres patentar algo, todo el proceso legal hasta llegar a la patente te cuesta 100.000 libras y a ver cuánta gente tiene ese dinero. Porque además sólo un invento de cada cinco termina siendo rentable. Por otra parte, no soy un hombre de negocios y nunca quise serlo, así es que lo que hice fue buscar alguna empresa buena, amable y honrada, como Hewlett-Packard, por ejemplo. Y entonces llegas a un acuerdo muy simple, según el cual les cedes tus inventos dentro de un campo determinado y a cambio ellos te pagan un dinero. Hewlett-Packard me ha pagado 32.000 dólares al año, y me basta.


–Pero podría haberse hecho multimillonario, sobre todo con el ECD. Y, de hecho, usted patentó ese invento. Pero luego se lo robaron.
–Lo que sucedió es que yo fui a Yale a trabajar durante unos meses en el departamento de medicina. Ya llevaba el ECD en la cabeza desde mucho antes, pero lo construí allí. Los de Yale dijeron: "Bueno, vamos a patentarlo; un tercio para Yale, otro para una agencia de patentes y otro tercio para ti". "Bueno –dije–, acepto." No soy ambicioso y no me importaba compartir la patente. Pero en cuanto registramos el ECD recibí una carta muy ruda del gobierno americano diciendo que ellos se quedaban con la patente. Me quedé atónito, pero entonces recibí una carta mucho más amable del decano de Medicina de Yale, en la que me pedía por favor que renunciara a mis derechos, porque estaban amenazando con cortarle la mitad del presupuesto al departamento. Así es que renuncié. Podría haber acudido a abogados y demás, pero todo eso cuesta dinero y yo no sabía si iba a poder recuperarlo. A decir verdad, por entonces yo no pensaba que el ECD fuera a ser una patente muy valiosa.


–Y luego se convirtió en uno de los inventos fundamentales de la segunda mitad del siglo XX.
–Sí, pero no me gustaría que diera la imagen de que me siento frustrado o amargado por eso, por haber perdido la patente. No es algo que me haya preocupado. Mire, esto es el ECD (es un objeto del tamaño de un paquete de cigarrillos, unos cuantos hierros viejos clavados a una base de madera).
–¿Y esto tan pequeño cambió el mundo?

–Bueno, no tiene por qué ser grande. Y lo que me encanta es que lo fabriqué yo mismo. Fue muy divertido.


–Sí, y para conseguir la fuente radiactiva que necesitaba raspó la pintura fluorescente del cuadro de mandos de un viejo avión militar.

–Cierto. Hoy no podría hacer eso, porque las nuevas regulaciones verdes respecto del manejo de la radiactividad me lo impedirían. Es increíble, pero si los verdes hubieran sido verdaderamente poderosos en los años ’50, nunca hubiera podido inventar este aparato.
–Luego colaboró con la NASA. Entre otras cosas, inventó un instrumento que luego formó parte de la Viking y ahí apareció Gaia, de golpe, como un relámpago, en 1965.


–Sí, conocí a unos biólogos y un día me dijeron: "¿Por qué no viene a una conferencia que tenemos sobre la detección de vida en Marte?". Me pareció estupendo. Y resulta que los biólogos estaban desarrollando equipos de detección para la superficie de Marte como si fueran a buscar vida en el desierto de Nevada. Y yo no hacía más que decirles: "¿Pero cómo pueden pensar que la vida en Marte, si es que hay vida, va a crecer en un medio así? La vida allí puede ser completamente distinta". Entonces me dijeron: "¿Qué harías?". "Bueno, yo intentaría buscar una reducción de la entropía." Esto les hizo tragar saliva, porque dentro de la fraternidad biológica nadie parece tener una idea clara de lo que es la entropía. Eso me forzó a desarrollar un análisis atmosférico que marcara qué condiciones pueden llevar a la vida, y de ahí surgió Gaia

–Lo que dijo es que el equilibrio químico de la atmósfera posee un índice muy alto de entropía, de desorden. Y que cuando se encuentra una atmósfera con una entropía baja, en la que hay demasiado metano, o demasiado oxígeno, o cualquier otro ordenamiento químico anómalo, eso indica la presencia de vida. Porque es la vida la que altera el equilibrio químico y lo ordena. Esa idea de la vida como generadora de orden es muy bella.
–Gracias. Verá, el jefe de allí se enojó por llevarle la contra y me dijo: "Hoy es miércoles. Ven el viernes a mi despacho con un sistema práctico de detección de vida a través de la atmósfera o atente a las consecuencias". Sonaba a una amenaza de despido, y la verdad es que cuando te someten a esa presión es increíble lo de prisa que se piensa e inventa.
–Y del miércoles al viernes nació Gaia.
–Lo que pensé es que esos gases de la atmósfera reaccionan los unos con los otros muy rápidamente. Sin embargo, la atmósfera de la Tierra había permanecido estable durante mucho tiempo. Y me dije: "¿Qué es lo que hace que se mantenga esta estabilidad?". Y lo único que podía mantener ese equilibrio era la vida. A los científicos del clima les gustó el nombre y la idea desde el principio. El problema siempre fue con los biólogos. De alguna manera, los biólogos creen que la vida es su propiedad. Los biólogos eran tan ruidosamente anti-Gaia que ni siquiera conseguías publicar un artículo en una revista científica si llevaba la palabra Gaia por algún lado.

–Mientras le discutían, Gaia estaba inmerso en "la guerra del ozono", la polémica de los setenta entre los verdes y los químicos industriales.

–Ay, sí. Esa fue una batalla adyacente y también estuve en el sector equivocado. Se ve que es mi sino esto de estar en el sector erróneo.

–Se alineó con la industria. Pero dice en su autobiografía que se descubrió ahí, que no es que eligiera partido.

–Pues sí, es que simplemente las cosas sucedieron así. Con el ECD, la gente empezó a descubrir restos de pesticidas por todas partes del mundo y empezaron a ponerse locos con eso. Pero es que el ECD es un aparato tan ultrasensible que yo le aseguro que, si ahora cojo una muestra de su sangre o de la mía, podría sacar la huella de todos los pesticidas que se han usado en el planeta, porque están almacenados en nuestro cuerpo. Ahora bien, los niveles de estas sustancias son tan extraordinariamente pequeños que son totalmente inofensivos. Y lo que sucede es que los verdes no son nada sensatos y no saben distinguir entre la presencia de un pesticida y que esa sustancia alcance un nivel dañino. El médico medieval Paracelsus ya dijo que el veneno es la dosis y tiene razón, pero los verdes no podían entender eso. Y el caso es que cuando descubrí los CFC en el océano, me dije que los verdes van a decir que nos estamos envenenando, cuando en realidad se trataba de cantidades ínfimas. Y entonces en aquella guerra sostuve que el CFC no era dañino, y eso me colocó en el sector de los malos desde el principio.


–Luego se descubrió que el daño que hacían los CFC era de otro tipo.


–Claro, era en la estratosfera y a la capa de ozono, pero no en el aire y como riesgo biológico para la gente. En fin, fue una batalla muy áspera y amarga. Además de inútil. El verdadero problema es que la gente no se ha hecho cargo de la situación medioambiental, y entonces Gaia está haciéndose cargo de ella, por así decirlo. El deterioro fue demasiado lejos y ahora el sistema está moviéndose rápidamente hacia uno de esos momentos críticos. Vamos a vernos reducidos a quizá 500 millones de humanos, tan poco como eso, 500 millones de humanos viviendo allá arriba, en el Artico. Y tendremos que empezar de nuevo.
–Y si nos esforzamos en tomar medidas y abandonar todas esas prácticas que están alterando el ozono y provocando el cambio climático...


–No serviría de nada. Hace 100 o 50 años hubiera sido posible hacer algo, pero a estas alturas ya no hay manera de detener el proceso. Yo creo que dentro de la ciencia del clima todo el mundo sabe que ya es demasiado tarde. Es como ir dentro de un bote y estar demasiado cerca de una catarata. Por mucho que remes, no podrás evitar la caída. Y ahora lo mismo: no se pueden parar las fuerzas naturales que mueven el planeta. A veces pienso que estamos igual que en 1939, cuando todo el mundo sabía que iba a empezar una guerra mundial, pero nadie se daba por enterado.

–Si todo da igual, ¿qué importa usar energía nuclear o no?
–Sí importa, y mucho, porque lo fundamental  es conservar nuestra civilización, de la misma manera que la civilización romana se conservó en los monasterios durante la época oscura. Sin duda, vendrá una nueva época oscura, y los supervivientes necesitan una fuente de energía. Y, por ahora, la única fuente suficiente que puede proporcionar electricidad y alimentos y calor a los supervivientes en su retiro ártico es la energía nuclear, es lo único sensato.


Fuente: Inforumpatagonia.net (Rosa Montero/Página 12 Argentina, 14 Mayo, 2006)